Cada día hacemos cosas que nos parecen insignificantes, hasta que un día haces algo que pensabas que lo sería y resulta que acaba marcando la diferencia.
A veces está bien pensar las cosas antes de hacerlas y otras veces simplemente vale la pena jugársela, darle a "publicar" y esperar lo que venga.
Es increíble como las cosas pueden cambiar en un instante, en unos minutos, en el tiempo que tarda una persona en leer una publicación.
Siempre he creído en el poder de la palabra, en que las palabras son capaces de mover montañas, de mover el mundo. Pero hoy he aprendido una lección: las palabras pueden mover TU mundo. Pueden cambiarlo completamente en un instante. He aprendido que no se pueden dar las cosas por supuestas, que la palabra es el arma más poderosa que tenemos y por ello debemos usarla.
El poder de la palabra es inmenso como lo es también el poder de un abrazo. Un abrazo tan especial que es capaz de acabar con meses de tristeza, soledad, dolor... Un abrazo que vale millones. Quizás el mejor abrazo de toda mi vida.
Cuando cree este blog jamás pensé que me ayudaría a ser tan feliz como soy ahora mismo. FELIZ. Así, con mayúsculas, negrita y subrayado. Feliz como si ya nunca volviera a sentir tristeza. Feliz como para llorar de alegría. Feliz como para no pensar en nada más. Feliz como para no parar de sonreír.
miércoles, 2 de abril de 2014
sábado, 29 de marzo de 2014
Gossip Girl
C-“No estoy aquí para disculparme por lo que pasó esta noche”
B-“Entonces…¿por qué estas aquí para disculparte?”
C-“Por todo lo demás. Lo siento por perder los nervios la noche que me dijiste que Louis te lo propuso. Siento no haber esperado más en el Empire State. Perdóname por tratarte como a una propiedad. Lo siento. No te dije te quiero cuando supe que lo hacía, pero sobretodo, siento que me rindiera con nosotros cuando tú nunca lo hiciste.”
martes, 11 de marzo de 2014
Amistades perdidas
La distancia siempre ha sido una realidad en mi vida, siempre alejada de mis seres queridos.
Hasta hace poco creía que estar a muchos kilómetros de distancia era lo más doloroso, aunque con el paso de los años te acostumbras y va doliendo menos.
Ahora he descubierto que esa distancia no es la que más duele. Lo que duele de verdad es estar cerca de una persona a la que quieres tanto, que era tan esencial en tu vida y quizás lo siga siendo aunque no quieras, pero que ahora ni te mire, ni te preste atención, ni formes parte de su vida nunca más.
Tener que ver a esa persona cada día, eso sí que duele de verdad.
Ojalá tuviera el valor de decirte que te extraño, que no soporto esta situación, que te necesito, que duele demasiado no tenerte a mi lado.
Ojalá pudiera decirte que cada vez que ocurre algo gracioso busco tu mirada, que cada vez que algo me hace daño espero tu abrazo.
Ojalá pudiera decirte que echo de menos hablar contigo durante horas, hablar de cualquier cosa y sin hacer nada en especial.
Ojalá tuviera fuerzas suficientes para decirte que no puedo estar sin ti, que te quiero demasiado.
Lo cierto es que no sé si algún día llegarás a leer esto ya que no tengo fuerzas para enseñártelo yo misma. Cada día que pasa me muero de ganas de poder entrar en tu mente y averiguar por qué dejé de importarte y por qué dejaste de quererme. Ojalá algún día pueda averiguarlo.
Pero si algún día lo lees, quiero que sepas que nunca podré dejar de quererte. Que siempre te querré doble infinito.
Hasta hace poco creía que estar a muchos kilómetros de distancia era lo más doloroso, aunque con el paso de los años te acostumbras y va doliendo menos.
Ahora he descubierto que esa distancia no es la que más duele. Lo que duele de verdad es estar cerca de una persona a la que quieres tanto, que era tan esencial en tu vida y quizás lo siga siendo aunque no quieras, pero que ahora ni te mire, ni te preste atención, ni formes parte de su vida nunca más.
Tener que ver a esa persona cada día, eso sí que duele de verdad.
Ojalá tuviera el valor de decirte que te extraño, que no soporto esta situación, que te necesito, que duele demasiado no tenerte a mi lado.
Ojalá pudiera decirte que cada vez que ocurre algo gracioso busco tu mirada, que cada vez que algo me hace daño espero tu abrazo.
Ojalá pudiera decirte que echo de menos hablar contigo durante horas, hablar de cualquier cosa y sin hacer nada en especial.
Ojalá tuviera fuerzas suficientes para decirte que no puedo estar sin ti, que te quiero demasiado.
Lo cierto es que no sé si algún día llegarás a leer esto ya que no tengo fuerzas para enseñártelo yo misma. Cada día que pasa me muero de ganas de poder entrar en tu mente y averiguar por qué dejé de importarte y por qué dejaste de quererme. Ojalá algún día pueda averiguarlo.
Pero si algún día lo lees, quiero que sepas que nunca podré dejar de quererte. Que siempre te querré doble infinito.
jueves, 16 de enero de 2014
Te echo de menos
Hoy hace 3 meses desde que nos dijiste adiós y aún sigues siendo lo último en lo que pienso antes de quedarme dormida y lo primero que pienso al despertarme.
Sé que nunca dejaré de echarte de menos y que quizás jamás pueda dejar de llorarte. Intento no hacerlo porque recuerdo lo triste que te ponías cuando me veías llorar.
Tú siempre querías estar a mi lado y es mucho más de lo que puedo decir sobre algunas personas. Estoy segura de que no encontraré un amigo como tú en lo que me quede de vida.
Saber que ya no estás me destroza cada día, sigo sin saber si podré superarlo. Esos 17 años que estuviste con nosotros están llenos de momentos tan increíbles y sé que no los olvidaré.
Te quiero amigo. Te echo de menos.
Sé que nunca dejaré de echarte de menos y que quizás jamás pueda dejar de llorarte. Intento no hacerlo porque recuerdo lo triste que te ponías cuando me veías llorar.
Tú siempre querías estar a mi lado y es mucho más de lo que puedo decir sobre algunas personas. Estoy segura de que no encontraré un amigo como tú en lo que me quede de vida.
Saber que ya no estás me destroza cada día, sigo sin saber si podré superarlo. Esos 17 años que estuviste con nosotros están llenos de momentos tan increíbles y sé que no los olvidaré.
Te quiero amigo. Te echo de menos.
domingo, 15 de diciembre de 2013
El mar, el poder del mar
Te sientes tan pequeño cuando ves la inmensidad del mar, cuando estás en medio de la nada. Piensas en todo lo que habrá debajo de tus pies que ni siquiera puedes llegar a imaginar.
Y así es la vida en general, siempre hay más de lo que podemos ver, más de lo que imaginamos.
Detrás de cada persona hay todo un mundo de acontecimientos que no podemos llegar a imaginar. No podemos juzgar a los demás porque no sabemos por lo que puede estar pasando. No podemos saber qué hay detrás de sus actos ni la razón por la que actúa así.
Y así es la vida en general, siempre hay más de lo que podemos ver, más de lo que imaginamos.
Detrás de cada persona hay todo un mundo de acontecimientos que no podemos llegar a imaginar. No podemos juzgar a los demás porque no sabemos por lo que puede estar pasando. No podemos saber qué hay detrás de sus actos ni la razón por la que actúa así.
martes, 5 de noviembre de 2013
Sueños
Vivimos para soñar, para perseguir nuestros sueños. Estamos aquí para ello, no para vivir en una rutina constante.
Si crees que puedes hacer algo grandioso, no dejes de intentarlo hasta que lo consigas. Nunca dejes de luchar por lo que quieres. No lo dejes marchar.
En lo más profundo de tu ser sabes lo que realmente necesitas así que ve a por ello.
No dejes de soñar.
Si crees que puedes hacer algo grandioso, no dejes de intentarlo hasta que lo consigas. Nunca dejes de luchar por lo que quieres. No lo dejes marchar.
En lo más profundo de tu ser sabes lo que realmente necesitas así que ve a por ello.
No dejes de soñar.
martes, 15 de octubre de 2013
Corazón frágil
Un corazón es algo frágil, por eso lo protegemos con tanto empeño y lo entregamos muy pocas veces, por eso significa tanto cuando lo hacemos; hay corazones más frágiles que otros; más puros diría yo, como cristal en un mundo de hielo…hasta su forma de hacerse añicos, es hermosa…
lunes, 7 de octubre de 2013
Llegó el momento
Cuando te sientes saturada por el día a día, cuando sabes que algo no funciona bien dentro de ti. Cuando te cuesta mucho encontrarle el lado positivo a las cosas... En ese momento sabes que tienes que huir, que buscar la manera de tener tiempo solo para ti, para pensar, para aclarar tu mente, para renovar fuerzas y empezar desde cero las cosas que parece que no conseguirás de la manera en la que las intentas conseguir.
Llegó el momento de desconectar y vivir un tiempo para ti.
Llegó el momento de desconectar y vivir un tiempo para ti.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Disimulo
Cuando éramos bebes, éramos fáciles. Un llanto significaba que tenías hambre y otro que estabas cansado. Pero cuando nos convertimos en adultos nos volvemos difíciles. Empezamos a esconder nuestros sentimientos, a levantar muros. Llega hasta el punto que en el que nunca sabemos de verdad como piensa o siente alguien. Sin quererlo nos convertimos en maestros del disimulo.
No siempre es fácil decir lo que piensas. A veces necesitas ser forzado a hacerlo. A veces es mejor guardarte las cosas para ti mismo, hacerte el tonto. Incluso cuando tu cuerpo entero muestra dolor. Así que cierra la boca, guarda el secreto, y encuentra otras formas de ser feliz.
No siempre es fácil decir lo que piensas. A veces necesitas ser forzado a hacerlo. A veces es mejor guardarte las cosas para ti mismo, hacerte el tonto. Incluso cuando tu cuerpo entero muestra dolor. Así que cierra la boca, guarda el secreto, y encuentra otras formas de ser feliz.
jueves, 25 de julio de 2013
Decepción.
Dicen que si nunca esperas nada de nadie, nunca te podrán decepcionar, así que siempre intento ser feliz por mí misma. Pero lo cierto es que, a veces, no puedes evitar confiar en alguien que parece merecer tu confianza y esperas que esa persona no te haga daño como han hecho otras antes.
Y entonces, cuando menos te lo esperas, lo hace.
Y entonces, cuando menos te lo esperas, lo hace.
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